La ciencia

Detrás de neuroVIZR
Cronología
Historia antigua
Los primeros experimentos de Ptolomeo con la luz (siglo II d. C.)
Mucho antes de que existiera la neurociencia, el astrónomo griego Ptolomeo descubrió que los patrones de luz giratoria podían influir en la percepción humana. Cuando las personas miraban a través de una rueca bajo la luz del sol, experimentaban imágenes vívidas y sensaciones de euforia. Estas sencillas observaciones insinuaron el poder psicoactivo de la luz rítmica, un concepto que posteriormente evolucionaría hacia la estimulación cerebral moderna.
1940
Título
Década de 1940: Los descubrimientos de W. Grey Walter sobre el electroencefalograma
El neurocientífico británico W. Grey Walter utilizó electroencefalógrafos para demostrar cómo la luz parpadeante podía sincronizar las ondas cerebrales, alineándolas con el pulso de luz externa. Su trabajo demostró que el cerebro no solo recibe información sensorial de forma pasiva, sino que se sincroniza con ella. Este avance marcó la primera vez que se demostró que la estimulación lumínica influye en la cognición, la creatividad y el estado de ánimo.
Década de 1960–1970
Tambores rítmicos, luz y el surgimiento de los estados theta
La investigación de esta época se centró en cómo las entradas sensoriales repetitivas, como los tambores tribales o el parpadeo de las velas, ayudan al cerebro a entrar en estados theta meditativos. Estos son los mismos estados cerebrales vinculados con los sueños, la formación de recuerdos y la conciencia interior. Fue una época en la que las prácticas antiguas comenzaron a integrarse con entornos de laboratorio controlados.
década de 1980
La meditación se vuelve más accesible
La década de 1980 vio la aparición de los primeros dispositivos comerciales de entrenamiento audiovisual (AVE). Estos utilizaban auriculares y gafas de luz para replicar estados de concentración y meditación mediante estimulación rítmica. Por primera vez, las personas podían experimentar entrenamiento cerebral guiado en casa, sin necesidad de un gurú. Esta era sentó las bases para todas las herramientas neurotecnológicas de consumo que vendrían después.
Años 2000
La innovación crece
Aunque la tecnología de arrastre de ondas cerebrales avanzó, los dispositivos seguían siendo voluminosos, caros y, a menudo, difíciles de usar. Su adopción se limitaba principalmente a biohackers, terapeutas de élite y clínicas especializadas. Pero se estaban sentando las bases para una nueva generación de herramientas que finalmente popularizarían esta ciencia.
2019
El MIT y el avance en el Alzheimer
Investigadores del MIT demostraron que la estimulación con luz gamma y sonido de 40 Hz podía reducir las placas de beta-amiloide en el cerebro, un factor clave en el deterioro cognitivo y el Alzheimer. Este hecho marcó un hito. Ofreció la primera validación científica sólida de que la estimulación cerebral podía proteger y restaurar la salud cognitiva, incluso a nivel biológico.
2022
Lanzamiento de neuroVIZR: El bienestar se une a la ciencia
Tras años de desarrollo, neuroVIZR se lanzó para simplificar, mejorar y hacer más efectiva la interacción cerebral. Con el software Light Composer integrado y una experiencia de aplicación intuitiva, los usuarios podían entrenar su cerebro, relajarse profundamente y restablecer su estado mental, todo con un solo auricular. Fue el comienzo de una nueva era en el bienestar mental personal.
2023–Presente
Resultados reales, respaldados por investigaciones modernas
En 2023, un estudio observacional demostró que neuroVIZR ayudó a los usuarios a reducir el estrés, agudizar la concentración y a sentirse profundamente relajados, tras tan solo 11 minutos. Para 2024, una investigación global validó aún más el enfoque: se demostró que la estimulación con ondas gamma protege la sustancia blanca cerebral, mejora la conectividad neuronal y reduce la inflamación. Hoy en día, neuroVIZR cuenta con la confianza de terapeutas, atletas y líderes de bienestar de todo el mundo.





neuroVIZR - Dispositivo para el bienestar y la relajación cerebral
La neuroplasticidad es la capacidad natural del cerebro para cambiar y adaptarse mediante la formación de nuevas conexiones. Considérala la forma en que el cerebro aprende y evoluciona.
Cuando se expone a los estímulos adecuados (como luces y sonidos específicos), el cerebro interactúa con estas entradas y crea nuevas vías neuronales que pueden mejorar la concentración, la relajación o la creatividad.

